martes, 10 de julio de 2012

A veces no nos damos cuenta de lo que hacemos, lo que podemos llegar a provocar y los riesgos que estaríamos causando, o también puede suceder que lo sabemos pero tratamos de evadir todo y ocultar cosas. Con el simple hecho de haberlo evitado, podría haber sido a más largo plazo, pero lo que no sabíamos nosotros era esto, un gran secreto oculto en la felicidad de una persona tan hermosa y tan alegre. Un ángel, alguien muy especial que uno no conoce todos los días, alguien totalmente diferente y con otras ganas de seguir, una forma de ser única con una muy buena llegada en las personas y en el lugar que fuera. Algo que provocó en cada una de las personas que tuvieron la oportunidad de estar cerca de ella, un cariño muy grande y que nos dejo con esos lindos recuerdos y buenos momentos que vivimos junto a ella. Épocas de nuestras vida muy importantes, las mejores diría yo, una etapa en la que crecimos y aprendimos muchas cosas. Daniela fue una persona inigualable, se agradece todo lo que hizo, queda claro que fue una exelente persona y que su alegría no se comparaba con ninguna otra. Simplemente ya no tenía otra misión acá, hizo todo lo que tenía que hacer y lo más importante es que ahora está descansando, ya no sufrirá más y esperemos que este con su pariente más preciado en estos momentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario